jueves, 19 de septiembre de 2013

La orientación sexual y la homosexualidad


Los marcados prejuicios sociales existentes en relación a los homosexuales se conectan directamente con los altos índices de violencia que se registran contra ellos en diversos países, violencia que en muchos casos llega a la muerte. Al parecer poco o nada se está haciendo para remediar esta situación. Los profesionales de la salud, y en particular los involucrados con la salud mental, podemos jugar un papel muy importante en la disminución de los estigmas, estereotipos y prejuicios relacionados con los homosexuales. Esto podría ser una gran contribución para frenar los altos índices de violencia irracional contra estas personas.

Este post tiene el objetivo de brindar mayor información acerca de las personas homosexuales, gays, bisexuales y trans, englobadas con el acrónimo LGTB. Para tal fin nada mejor que reproducir en su integridad la información disponible en el sitio oficial de la Asociación Americana de Psicología, que es uno de los principales referentes de la psicología en el mundo. Acá se abordan las preguntas más frecuentes planteadas alrededor de las personas LGTB. La traducción es mía y solo he incorporado el acrónimo LGTB para reducir la extensión del texto pero entendiendo que se refiere a personas homosexuales o gays, lesbianas y bisexuales. Queda claro que la reproducción es libre bajo las condiciones explícitas impuestas al final del texto. También es libre la reproducción de esta traducción.

La orientación sexual y la homosexualidad

Desde 1975, la Asociación Americana de Psicología viene pidiendo a los psicólogos tomar la iniciativa en la eliminación del estigma de "enfermedad mental" que por mucho tiempo estuvo asociado a las lesbianas, gays y bisexuales (LGTB). La psicología como disciplina está relacionada con el bienestar de las personas y los grupos, y por lo tanto con las amenazas a ese bienestar. Está demostrado que el prejuicio y la discriminación que las personas LGTB han experimentado regularmente, tiene efectos psicológicos negativos en ellos. El presente texto se ha diseñado para proporcionar información precisa a aquellos que quieren entender mejor la orientación sexual y el impacto de los prejuicios y la discriminación en los que se identifican como lesbianas, gays o bisexuales.

¿Qué es la orientación sexual? 

La orientación sexual se refiere a un patrón permanente de atracción emocional, romántica y / o sexual hacia los hombres, mujeres o ambos sexos. La orientación sexual también se refiere al sentido de identidad de la persona en función de esas atracciones, conductas relacionadas, y pertenencia a una comunidad de personas que comparten esas mismas actitudes. Las investigaciones realizadas durante varias décadas han demostrado que la orientación sexual se extiende a lo largo de un continuo, desde la atracción exclusiva del otro sexo a la atracción exclusiva por el mismo sexo. Sin embargo, la orientación sexual generalmente se aborda en términos de tres categorías: heterosexual (tener atracción emocional, romántica o sexual por miembros del otro sexo), gay / lesbiana (tener atracción emocional, romántica o sexual por miembros de su propio sexo) y bisexuales (con atracción emocional, romántica o sexual por hombres y mujeres). Esta gama de comportamientos y actitudes se ha descrito en diversas culturas y naciones de todo el mundo. Muchas culturas utilizan etiquetas para identificar y describir a las personas que expresan estas actitudes. En los Estados Unidos las más frecuentes son lesbianas (mujeres atraídas por mujeres), gays (hombres atraídos por hombres), y bisexuales (hombres o mujeres atraídos por ambos sexos). Sin embargo, algunas personas pueden utilizar diferentes etiquetas o ninguna. 

La orientación sexual es diferente a los demás componentes de sexo y género, incluyendo el sexo biológico (las características anatómicas, fisiológicas y genéticas asociadas con ser hombre o mujer), la identidad de género (el sentido psicológico de ser hombre o mujer), y la función social de género (las normas culturales que definen el comportamiento femenino y masculino).

La orientación sexual se concibe por lo general como si fuera exclusivamente una característica individual, como el sexo biológico, la identidad de género o la edad. Esta perspectiva es incompleta porque la orientación sexual se define en términos de las relaciones con los demás. La gente expresa su orientación sexual a través de comportamientos con los demás, incluyendo acciones tan sencillas como darse la mano o besarse. Por tanto, la orientación sexual está estrechamente ligada a las relaciones personales que complacen profundas necesidades afectivas de amor, apego e intimidad. Además de los comportamientos sexuales, se añade el afecto físico no sexual entre las parejas, objetivos y valores compartidos, el apoyo mutuo y el compromiso permanente. Por lo tanto, la orientación sexual no es sólo una característica personal del individuo. Más bien, es la propia orientación sexual la que define al grupo de gente donde será probable encontrar satisfacción y el cumplimiento de las relaciones románticas que son un componente esencial de la identidad individual para muchas personas. 

¿Cómo saben las personas si son lesbianas, gay o bisexuales? 

De acuerdo con el conocimiento científico y profesional actual, las principales atracciones que forman la base de la orientación sexual adulta suelen aparecer entre la infancia media y la adolescencia temprana. Estos patrones de atracción emocional, romántica y sexual pueden surgir sin ninguna experiencia sexual previa. La persona puede ser célibe y aún así saber su orientación sexual - ya sea lesbiana, gay, bisexual o heterosexual. 

Diversas lesbianas, gays y bisexuales tienen experiencias muy diferentes con respecto a su orientación sexual. Algunas personas saben que son lesbianas, gays o bisexuales durante mucho tiempo antes de buscar relaciones con otras personas. Algunas personas inician su actividad sexual (con una pareja del mismo sexo y/o de otro sexo) antes de asignar una etiqueta clara a su orientación sexual. Los prejuicios y la discriminación hacen que sea difícil para muchas personas llegar a un acuerdo con la identidad de su orientación sexual, por lo que asumir ser una lesbiana, gay, o bisexual como identidad puede ser un proceso lento.

¿Qué hace que una persona tenga una orientación sexual particular?

No hay consenso entre los científicos sobre las razones exactas por las que un individuo desarrolla una orientación heterosexual, bisexual, gay o lesbiana. Aunque muchos estudios han examinado las posibles influencias genéticas, hormonales, de desarrollo, social y cultural sobre la orientación sexual, no se han hallado resultados concluyentes que permitan a los científicos establecer si la orientación sexual está determinada por uno o por varios factores en particular. Muchos piensan que la naturaleza y la crianza cultural al mismo tiempo cumplen funciones complejas; la mayoría de las personas experimentan poco o ninguna conciencia en la elección de su orientación sexual.

¿Qué papel juegan los prejuicios y la discriminación en la vida de las personas lesbianas, gay y bisexuales?

El colectivo LGTB en los Estados Unidos se enfrenta con amplios prejuicios, violencia y discriminación debido a su orientación sexual. Los prejuicios contra LGTBs se extendieron durante gran parte del siglo 20. Los estudios de opinión pública en los años 1970, 1980 y 1990 habitualmente mostraron que entre grandes sectores de la población, los LGTB fueron el blanco de actitudes negativas muy arraigadas. Más recientemente, la opinión pública se opone cada vez más a la discriminación por orientación sexual, pero las expresiones de hostilidad hacia las lesbianas y los gays siguen siendo comunes en la sociedad americana contemporánea. Los prejuicios contra los bisexuales parece existir en niveles comparables. De hecho, las personas bisexuales pueden enfrentar la discriminación de algunas personas gays y lesbianas, así como de las personas heterosexuales.

La discriminación por orientación sexual toma muchas formas. El grave prejuicio antigay se refleja en la alta tasa de acoso y violencia dirigida hacia las personas lesbianas, gays y bisexuales en la sociedad estadounidense. Numerosos estudios indican que el acoso verbal y el abuso son experiencias casi universales entre los LGTB. Además, la discriminación en el empleo y la vivienda parece seguir siendo generalizada entre los LGTB. La pandemia del VIH / SIDA es otra área en la que los prejuicios y la discriminación contra las personas LGTB han tenido efectos negativos. A comienzos de la pandemia, la suposición de que el VIH / SIDA era una "enfermedad gay" contribuyó a demorar el tratamiento de la masiva agitación social que el SIDA generó. Los homosexuales y bisexuales han sido desproporcionadamente afectados por esta enfermedad. La asociación del VIH / SIDA con los homosexuales y la creencia errónea que algunas personas sostenían de que todos los homosexuales estaban infectados sirvió para estigmatizar aun más a las personas LGTB.

¿Cuál es el impacto psicológico de los prejuicios y la discriminación?

El prejuicio y la discriminación tienen un impacto social y personal. En el plano social, los prejuicios y la discriminación contra los LGTB se refleja en los estereotipos cotidianos de los miembros de estos grupos. Estos estereotipos persisten a pesar de que no están respaldados por pruebas, y que a menudo se utilizan para justificar la desigualdad de trato de los LGTB. Por ejemplo, las limitaciones en las oportunidades de trabajo, la paternidad, y el reconocimiento de sus relaciones de pareja, a menudo son justificadas por supuestos estereotipados sobre las lesbianas, gays y bisexuales.

A nivel individual, tales prejuicios y discriminaciones también pueden tener consecuencias negativas, sobre todo si los LGTB tratan de ocultar o negar su orientación sexual. Aunque muchos LGTB aprenden a lidiar con el estigma social contra la homosexualidad, este patrón de prejuicio social puede tener serios efectos negativos sobre la salud y el bienestar de estas personas. Ciertos individuos y grupos pueden tener un impacto reducido o agravado del estigma por otras características como la raza, la etnia, la religión, o discapacidad. Algunos LGTB pueden enfrentar un menor estigma. Para otros, la raza, sexo, religión, discapacidad u otras características pueden exacerbar los efectos negativos de los prejuicios y la discriminación.

La amplitud del prejuicio, la discriminación y la violencia de la que son objeto los LGTB influye de manera considerable en problemas de salud mental. El prejuicio sexual, la discriminación por orientación sexual, y la violencia antigay son las principales fuentes de estrés para las personas LGTB. Aunque el apoyo social es crucial para hacer frente al estrés, las actitudes antigay y la discriminación puede hacer que sea difícil para las personas lesbianas, gays y bisexuales encontrar ese apoyo.

¿Es la homosexualidad una enfermedad mental?

No. Las orientaciones sexuales de los LGTB no son trastornos. Las investigaciones no han encontrado relación inherente entre cualquiera de estas orientaciones sexuales y la psicopatología. Tanto el comportamiento heterosexual como el comportamiento homosexual son aspectos normales de la sexualidad humana. Ambos se han documentado en muchas culturas y épocas históricas. A pesar de la persistencia de los estereotipos que presentan a las personas LGTB como perturbadas, varias décadas de investigación y experiencia clínica han llevado las principales organizaciones médicas y de salud mental en este país a la conclusión de que estas orientaciones representan formas normales de la experiencia humana. Las relaciones lesbianas, gays y bisexuales son formas normales de vinculación humana. Por tanto, todas estas organizaciones hace mucho tiempo abandonaron la clasificación de la homosexualidad como un trastorno mental.

¿Qué pasa con la terapia que intenta cambiar la orientación sexual homosexual hacia lo correcto?

Todas las principales organizaciones nacionales de salud mental han expresado oficialmente su preocupación sobre las terapias promovidas para modificar la orientación sexual. Hasta la fecha, no hay una investigación científica apropiada que demuestre que la terapia dirigida a cambiar la orientación sexual (a veces llamada terapia reparadora o de conversión) es segura o efectiva. Por otra parte, parece probable que la promoción de estas terapias de cambio refuerzan los estereotipos y contribuyen a un clima negativo para las personas LGTB. Esto parece ser especialmente cierto en las personas LGTB que crecen en ambientes religiosos más conservadores.

Las acciones de ayuda de un terapeuta que trata a alguien preocupado por sus atracciones hacia personas de su mismo sexo, incluyen ayudar a esa persona a hacer frente activamente a los prejuicios sociales contra la homosexualidad, resolver los problemas asociados con o como resultado de conflictos internos, y conducirla activamente hacia una vida feliz y satisfactoria . Organizaciones profesionales de salud mental piden a sus miembros a respetar los derechos de una persona (cliente) a la libre determinación, ser sensibles hacia su raza, cultura, origen étnico, edad, sexo, identidad de género, orientación sexual, religión, nivel socioeconómico, lenguaje y condición de discapacidad cuando se trabaja con el cliente, y eliminar los prejuicios basados ​​en estos factores.

¿Qué significa "salir del closet" y por qué es importante?

La frase "salir del clóset" se utiliza para referirse a varios aspectos de las experiencias de las personas LGTB: la autoconciencia de la atracción por el mismo sexo, la comunicación a una o varias personas acerca de esta atracción, la divulgación abierta de esta atracción sexual y la identificación con la comunidad LGTB. Muchas personas dudan en "salir del clóset" debido a los riesgos de encontrarse con prejuicios y discriminación. Algunos optan por mantener su identidad en secreto, algunos optan por exponerse en circunstancias limitadas, y algunos deciden salir del clóset de manera pública.

Salir del clóset es a menudo un paso psicológico muy importante para las personas LGTB. La investigación ha demostrado que la sensación positiva acerca de la propia orientación sexual integrándola en la vida de uno mismo, fomenta un mayor bienestar y salud mental. Esta integración implica a menudo revelar la identidad de uno a los demás, pero también puede implicar la participación en la comunidad gay. Ser capaz de hablar con los demás acerca de la orientación sexual de uno también aumenta la disponibilidad de apoyo social, que es crucial para la salud mental y el bienestar psicológico. Al igual que los heterosexuales, las personas LGTB se benefician de la posibilidad de compartir su vida con y recibir el apoyo de familiares, amigos y conocidos. Por tanto, no es de extrañar que los LGTB que sienten que deben ocultar su orientación sexual reporten problemas de salud mental más frecuentes que los LGTB que son más abiertos, sino que incluso pueden tener problemas de salud física.

¿Qué pasa con la orientación sexual que aparece en la adolescencia?

La adolescencia es el período en el que las personas se separan de sus padres y familias y comienzan a desarrollar su autonomía. La adolescencia puede ser un período de experimentación, y muchos jóvenes puede cuestionar sus sentimientos sexuales. La toma de conciencia de los sentimientos sexuales es una tarea de desarrollo normal de la adolescencia. A veces los adolescentes tienen sentimientos o experiencias con personas de su mismo sexo que les provoca confusión sobre su orientación sexual . Esta confusión parece disminuir con el tiempo, con resultados diferentes para diferentes personas.

Algunos adolescentes desean y se enganchan en conductas con personas de su mismo sexo, pero no se identifican como lesbianas, gays o bisexuales, debido a veces al estigma asociado a una orientación no heterosexual. Algunos adolescentes experimentan continuos sentimientos de atracción por el mismo sexo, pero no se enganchan en una relación sexual, o pueden tener un comportamiento heterosexual durante distintos períodos de tiempo. Debido al estigma asociado con atracción por el mismo sexo, muchos jóvenes experimentan atracción por el mismo sexo durante muchos años antes de la actividad sexual con personas del mismo sexo o la divulgación de sus preferencias a los demás.

Para algunos jóvenes, este proceso de explorar la atracción por el mismo sexo conduce a una identidad lesbiana, gay o bisexual. Para algunos, el reconocimiento de la identidad puede poner fin a la confusión. Cuando estos jóvenes reciben el apoyo de los padres y otras personas, a menudo son capaces de vivir vidas satisfactorias y saludables y continuar con el proceso normal de desarrollo adolescente. Cuanto más joven sea la persona al momento de reconocer su identidad no heterosexual, menores recursos internos y externos demandará. Por lo tanto, los jóvenes que salen del closet temprano son los que necesitan principalmente el apoyo de los padres y otras personas.

Los jóvenes que se identifican como lesbianas, gays o bisexuales pueden ser más propensos a enfrentar ciertos problemas, como el acoso escolar y a tener experiencias negativas en la escuela. Tales experiencias se relacionan con efectos negativos como pensamientos suicidas y actividades de alto riesgo, como sexo sin protección y uso de alcohol y drogas. Por otra parte, la mayoría de jóvenes LGTB no parecen experimentar mayor nivel de riesgo en cuanto a su salud mental y física. Cuando ocurren problemas, están estrechamente relacionados con experiencias de prejuicios y discriminación en sus entornos. El apoyo de personas importantes en la vida del adolescente puede proporcionar una contrapartida muy útil para los prejuicios y la discriminación.

El apoyo de la familia, la escuela y la sociedad en general ayuda a reducir los riesgos y a promover un desarrollo saludable. Los jóvenes necesitan cuidado, apoyo, grandes y adecuadas expectativas, y fomentar la participación activa con sus compañeros. Los jóvenes LGTB que actúan bien a pesar del estrés -como todos los adolescentes que actúan bien a pesar de estrés- tienden a ser de aquellos que resultan socialmente competentes, que tienen buenas habilidades de resolución de problemas, un sentido de la autonomía y propósito, y que miran hacia el futuro.

En un sentido similar, algunos jóvenes se supone que son lesbianas, gays o bisexuales, ya que no se atienen a los roles de género tradicionales (es decir, a las creencias culturales acerca de lo que es apropiado como aspecto y comportamiento "masculino" y "femenino"). Si estos jóvenes se identifican como heterosexuales o lesbianas, gays o bisexuales, se encuentran con prejuicios y discriminación basados en la presunción de que son lesbianas, gays o bisexuales. El mejor apoyo para estos jóvenes es una escuela y un clima social que no tolere el lenguaje y el comportamiento discriminatorio.

¿A qué edad deben salir del closet los jóvenes LGTB?

No hay una respuesta simple o absoluta a esta pregunta. Los riesgos y beneficios de los jóvenes que salen del closet son diferentes en diversas circunstancias. Algunos jóvenes viven en familias donde el apoyo a su orientación sexual es clara y estable, estos jóvenes pueden encontrarse con un menor riesgo al salir, incluso a una edad temprana. Los jóvenes que viven en familias con menos apoyo pueden enfrentar más riesgos en la salida. Todos los jóvenes que salen pueden enfrentar prejuicios, discriminación, o incluso violencia en la escuela, en los grupos sociales, lugares de trabajo y comunidades de fe. El apoyo de las familias, los amigos, y las escuelas son condiciones importantes contra los impactos negativos de esta experiencia.

¿Cuál es la naturaleza de las relaciones entre personas del mismo sexo?

Las investigaciones indican que muchas lesbianas y gays desean y tienen relaciones de compromiso. Por ejemplo, los datos de una encuesta indican que entre el 40% y el 60% de los gays y entre el 45% y el 80% de las lesbianas están implicados actualmente en una relación romántica. Además, los datos del Censo de EE.UU. de 2000 indican que de los 5.5 millones de parejas que viven juntos pero no están casados, aproximadamente 1 de cada 9 (594.391) tenían parejas del mismo sexo. Aunque los datos del censo son casi seguramente una subestimación del número real de parejas de hecho del mismo sexo, indican que hay 301,026 hogares de hombres gays y 293,365 hogares de mujeres lesbianas en los Estados Unidos.

Los estereotipos sobre las personas LGTB persisten a pesar de que los estudios han encontrado que son engañosos. Por ejemplo, un estereotipo es que las relaciones de gays y lesbianas son disfuncionales e infelices. Sin embargo, los estudios han encontrado que las parejas homosexuales y heterosexuales tienen equivalencias entre sí en las medidas de satisfacción de la relación y del compromiso.

Un segundo estereotipo es que las relaciones de las personas LGTB son inestables. Sin embargo, a pesar de la animadversión social contra las relaciones homosexuales, la investigación demuestra que muchas lesbianas y gays forman relaciones duraderas. Por ejemplo, los datos de la encuesta indican que entre el 18% y el 28% de las parejas homosexuales y entre el 8% y el 21% de las parejas lesbianas han vivido juntos 10 o más años. También es razonable pensar que la estabilidad de las parejas del mismo sexo podría mejorar si gozaran de los mismos niveles de apoyo y reconocimiento de sus relaciones que las parejas heterosexuales, es decir, los derechos y responsabilidades legales asociadas con el matrimonio.

Un tercer error común es que las metas y los valores de las parejas homosexuales son diferentes a los de las parejas heterosexuales. De hecho, la investigación ha encontrado que los factores que influyen en la satisfacción de la relación, el compromiso y la estabilidad son muy similares tanto para las parejas de hecho del mismo sexo y las parejas heterosexuales casadas.

Mucho menor es la investigación disponible acerca de las experiencias de relación de las personas que se identifican como bisexuales. Si estas personas se encuentran en una relación del mismo sexo, tendrán que enfrentar los mismos prejuicios y discriminación que los miembros de las parejas de gays y lesbianas. Si están en una relación heterosexual, sus experiencias pueden ser muy similares a los de las personas que se identifican como heterosexuales a menos que decidan salir como bisexuales, en cuyo caso, probablemente enfrentarán algunos de los mismos prejuicios y discriminación que encuentran los gays y lesbianas.

¿Pueden las lesbianas y los gays ser buenos padres?

Muchas lesbianas y gays son padres, otros desean serlo. En el Censo de EE.UU. de 2000, el 33% de familias de parejas de mujeres del mismo sexo y el 22% de familias de parejas formadas por varones del mismo sexo reportaron al menos un hijo menor de 18 años que viven en el hogar. Aunque no hay datos comparables disponibles, muchas lesbianas y gays solteros también son padres, y muchas parejas del mismo sexo son padres a tiempo parcial de niños cuya residencia principal está en otro lugar.

A medida que la visibilidad social y el estatus legal de los padres gays y lesbianas ha aumentado, algunas personas han expresado su preocupación por el bienestar de los niños en estas familias. Mayormente esta preocupación se basa en estereotipos negativos sobre las lesbianas y los gays. La mayoría de la investigación sobre este tema se pregunta si los niños criados por padres gays y lesbianas se encuentran en desventaja en comparación con los niños criados por padres heterosexuales. Las preguntas y respuestas más comunes son las siguientes: 
  • ¿Los niños de padres gays y lesbianas tienen más problemas con la identidad sexual que los niños de padres heterosexuales? Por ejemplo, ¿estos niños desarrollan problemas de identidad de género y / o en el rol de género de su conducta? La respuesta de la investigación es clara: las identidades sexuales y de género (incluyendo la identidad de género, del rol de género de la conducta y la orientación sexual) se desarrollan de la misma manera entre los niños de madres lesbianas como lo hacen los niños de padres heterosexuales. Son pocos los estudios disponibles respecto a los hijos de padres gays. 
  • ¿Los niños criados por madres lesbianas o padres gays tienen problemas en el desarrollo personal en ámbitos distintos de la identidad sexual? Por ejemplo, ¿son los hijos de madres lesbianas o padres gays más vulnerables a las crisis nerviosas, o tienen más problemas de comportamiento, o son menos sanos psicológicamente que los demás niños? Una vez más, los estudios de personalidad, autoestima y problemas de comportamiento muestran pocas diferencias entre los niños de madres lesbianas y los hijos de padres heterosexuales. Son pocos los estudios disponibles respecto a los hijos de padres gays. 
  • ¿Son los hijos de padres gays y lesbianas más propensos a tener problemas de relaciones sociales? Por ejemplo, ¿van a ser objeto de burlas o maltratados por sus compañeros? Una vez más, la evidencia indica que los hijos de padres gays y lesbianas tienen relaciones sociales normales con sus compañeros y con los adultos. La imagen que surge de esta investigación muestra que los niños de padres gays y lesbianas disfrutan de una vida social que es típica de su grupo de edad en cuanto a la participación con sus compañeros, padres, familiares y amigos. 
  • ¿Son estos niños más propensos a ser víctimas de abuso sexual por parte del padre o por amigos o conocidos de los padres? No hay apoyo científico sobre los temores de que los hijos de padres gays o lesbianas están siendo abusados ​​sexualmente por sus padres o su pareja gay, lesbiana o bisexual o por amigos o conocidos. 
En resumen, la ciencia social ha demostrado que las preocupaciones frecuentemente planteadas sobre los hijos de padres gays o lesbianas -preocupación que por lo general se basa en prejuicios en contra de y estereotipos sobre las personas LGTB- son infundadas. En general, la investigación indica que los niños de padres gays y lesbianas no difieren notablemente de los hijos de padres heterosexuales en su desarrollo, el ajuste o el bienestar general. 

¿Qué pueden hacer las personas para disminuir los prejuicios y la discriminación contra las personas LGTB? 

Las lesbianas, gays y bisexuales que quieran ayudar a reducir los prejuicios y la discriminación pueden ser abiertos sobre su orientación sexual, incluso cuando toman las precauciones necesarias para estar lo más seguro posible. Pueden examinar su propio sistema de creencias respecto a la presencia de estereotipos antigay. Pueden hacer uso de la comunidad LGTB -así como de personas heterosexuales- como formas de apoyo. 

Las personas heterosexuales que desean ayudar a reducir los prejuicios y la discriminación pueden examinar su propia respuesta a los estereotipos y los prejuicios antigay. Pueden conocer personas LGTB y trabajar con ellos y las comunidades para combatir los prejuicios y la discriminación de los LGTB. Los heterosexuales suelen estar en una buena posición para pedirles a otros heterosexuales que consideren la naturaleza perjudicial o discriminatoria de sus creencias y acciones. Heterosexuales organizados pueden fomentar políticas de no discriminación, que incluyan la orientación sexual. Pueden trabajar para que salgan del closet a salvo. Cuando los LGTB se sienten libres para hacer pública su orientación sexual, los heterosexuales tienen la oportunidad de tener un contacto personal abierto con ellos y percibirlos como personas. 

Los estudios de los prejuicios, incluidos los prejuicios contra los gays, muestran consistentemente que el prejuicio declina cuando los miembros del grupo mayoritario interactuan con los miembros de un grupo minoritario. De acuerdo con este patrón general, una de las influencias más poderosas para la aceptación de las personas LGTB por parte de los heterosexuales es tener un contacto personal directo con una persona abiertamente gay. Las actitudes antigay son mucho menos comunes entre los miembros de la población que tienen un amigo cercano o familiar que es lesbiana o gay, sobre todo si la persona homosexual se ha mostrado abiertamente a la persona heterosexual.

¿Dónde puedo encontrar más información sobre la homosexualidad?

  • Asociación Americana de Psicología 
    Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Concerns Office 
    750 First Street, NE
    Washington, DC 20002
    E-mail 
  • Mental Health America (formerly the National Mental Health Association)
    2000 N. Beauregard Street, 6th Floor
    Alexandria, VA 22311
    Conmutador: (703) 684-7722
    Número gratuito: (800) 969-6MHA (6642)
    TTY: (800) 433-5959
    Fax: (703) 684-5968

    ¿Qué significa ser gay? Cómo hablar con los niños acerca de la orientación sexual y los prejuicios

    Un programa anti-bullying diseñado para mejorar la comprensión y el respeto de los jóvenes que son gays / lesbianas / bisexuales / transgénero (GLBT). Centrado en un folleto educativo llamado ¿Qué significa ser gay? Cómo hablar con los niños sobre la orientación sexual y los prejuicios, el programa anima a los padres y otras personas para comunicarse y compartir valores de respeto con sus hijos.
  • Academia Americana de Pediatría (AAP) 
    División de Salud del Niño y del Adolescente
    141 Northwest Point Boulevard.
    Elk Grove Village, IL 60007
    Oficina: (847) 228-5005
    Fax: (847) 228-5097

    Gay, Lesbiana, Bisexual y adolescentes: Información para los adolescentes y sus padres

Cita bibliográfica sugerida

Asociación Americana de Psicología. (2008) Las respuestas a sus preguntas:.. Para una mejor comprensión de la orientación sexual y la homosexualidad Washington, DC: Autor. [Obtenido de www.apa.org/topics/sorientation.pdf..]
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